viernes, 27 de noviembre de 2009

Las cosas pequeñas son las que nos hacen felices. Ir un día de invierno a una playa desierta me hace feliz. Buscar detalles en las películas, en los que nadie mas se fija. Ver como sonríes también me hace feliz. Ver caer rayos mientras estas en casa envuelto en una manta. Pasarte una tarde escuchando música.
Estoy empezando a sentir los cambios. He tomado la decisión de eliminar de mi vida a esas personas que me aportan negatividad y malos recuerdos. Ahora tengo que eliminarlos, lo que supongo será algo más difícil, porque aunque amargue muchos días de mi vida en el fondo les quiero y de vez en cuando algo amargo es bueno. Después lo dulce sabe mucho mejor.
Ahora no hay muchas cosas dulces en mi vida. Ni tampoco saladas. Hay trabajo. Hay decisiones. Hay cambios.

2 comentarios:

  1. Cuanto más te leo más me siento identificada contigo....la verdad que yo también estoy intentando esos cambios, porque sí, de vez en cuando gusta ese puntito amargo... pero hay veces que tienes empacho de amargura y no es sano para nada....entonces ni lo dulce consigue quitarte ese sabor de la boca...

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