No me gustan las despedidas, pero muchas veces son inevitables. Me tengo que despedir de una persona, de una situación, de un lugar. Es lo que tengo que hacer.
Alguien se va. No me siento mal, siento que es lo que tenía que pasar, siento que es inevitable. Últimamente, desde hace ya unos meses, no veo las cosas tan oscuras. Casi todo tiene solución si uno tiene ganas de solucionar. A veces, no queremos solucionar. Muchas veces no merece la pena. Yo hoy tengo ganas de solucionar.
Sé que en algún momento alguien me llamará por teléfono y que en ese momento algo habrá cambiado.
No tengo tiempo para pensar en mis cosas. Una vez a la semana me doy un tiempo para mi. Creo que no es suficiente. Tengo demasiado que leer, demasiado que hacer, demasiados sitios a los que ir. No me encuentro con nadie. No puedo quedar con nadie. Diciembre es un mal mes, es un mes de trabajo.
No hay planes en mi vida. Todo viene poco a poco. Día a día, paso a paso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario